sábado, 17 de enero de 2015

De tu nombre, tus canciones y esos momentos

"Mejor, ya no digo tu nombre." Dice esa canción pero, ¿Cómo evitar decirlo si me lo encuentro en cada lugar que visito, cada periódico que leo, cada libro que reviso, cada recuerdo que me llega de esos momento que vivimos juntos y que no quiero de ninguna forma olvidar? ¿Es mejor no decir tu nombre? Porque para mi resulta aun hermoso pronunciarlo letra por letra, cada una de sus silabas que le componen y que por cada una de ellas que sale de mi boca y evoca un momento de ti, una sonrisa de ti, algo de ti que tanto quiero.

He comenzado a extrañarte. He comenzado a extrañarte y no tienes idea cuanto, no tienes idea de lo mucho que quiero verte de nuevo, escuchar tu voz, mirarte a los ojos, caminar de nuevo junto a ti. Me di cuenta hace un instante, en ese momento en el que puse a cargar mi teléfono y revisaba los mensajes. Y allí estabas, tan blanca, tan linda y yo releyendo lo que te había enviado algunas horas antes.

He comenzado a extrañarte… y no sabes cuanto.


(Las canciones que me recuerdan a ti son las que más me duelen y no habrá momento en mi vida en que haga lo necesario para que no me hagan recordarte, porque no sabes cuanto te he querido)

sábado, 15 de noviembre de 2014

Cuando el tiempo sobra.

Cada momento es una bonita canción en la memoria de alguien. Nos recordamos con esa canción -¿Cuál canción?- y nos desvanecemos de poco en poco hasta viajar por un solo instante a ese momento exacto en el que vivimos ese recuerdo. ¿Nos abandonamos? Nos abandonamos, nos vamos dejando como si nada… objetos menospreciados y ya, a veces así te hacen sentir.

[La morena que jamás me quizo, esa flaca hermosa que justo –aunque a mi me pareció injusto- en ese momento en el que al fin la besé, me enamoró. Y ahora. ¿Y ahora? Ahora no está.]

Nos lamentamos por todo, por todo lo que pasa y todo lo que no pasa. Por aquello y por lo otro. ¿Qué es la vida sin lamentos, sin un orgullo del cual vanagloriarnos cada que decimos "buenos días"? ¿Qué es lo que no es? ¿Qué es lo que no será? Preguntas fútiles; exhalo, intento vivir. Sangrías nada más, que no me dejan puro, así, sin enfermedad.

Nos lamentamos de que el mañana sea incierto, de que el ahora no sepamos lo que es y que el ayer ya no sea el ahora. Vivimos queriendo lo que ya tuvimos alguna vez en la vida y lamentándonos porque lo perdimos y lo dejamos ir. Nos lamentamos por todo ello. Nos lamentamos, muy seriamente nos lamentamos, con golpes en el pecho, lagrimas y reproches llenos de sinceridad. Nos lamentamos, por todo aquello que no hicimos, por todo aquello que no intentamos o que dejamos como una simple idea en el aire para un futuro.

La verdad es que no estaba en mis planes vivir tanto. ¿Qué hace uno con tanto tiempo de sobra? Arriesgar la vida por enésima vez, quizá.

(No confíes, no quieras, no esperes por nadie, no esperes nada de nadie y así no hay decepciones, así no te dejan sin nada.) Lo lamentable de todo esto es que aprendí que hay personas tan repugnantes que hacen arrepentirme de todo lo bueno que he hecho por los demás. Que alguna vez me dieron una razón o motivo para no continuar ayudando, pero no me vencieron. 


(Para mí, de mí, por mí. Por mi cumple.)

martes, 21 de octubre de 2014

Cangrejos y metáforas.

¿Han escuchado esa historia donde hay unos cangrejos intentando salir de un bote? Resulta que, como dije anteriormente, es un bote lleno de cangrejos que intentan salir pero, cuando uno de ellos llega al punto más alto, todos los demás cangrejos hacen todo lo posible por bajarlo y no por ayudarlo a salir. Así es como ninguno de los cangrejos logrará salir de esa prisión de mediocridad mientras los unos a los otros estén desunidos. Es como una metáfora sobre la cultura mexicana y como resulta común en nuestra sociedad que los unos a los otros se intenten destruir con tal de que el otro no salga de la profundidad de ese bote de mediocridad. 

Tristemente así es como pasa siempre. Todos aquellos en quienes creías confiar ya no puedes ni podrás confiar más porque no te quieren ver triunfar sino que seas uno más de ellos, un cangrejo más en la oscura profundidad de un bote de mediocridad. Y de quien menos lo pienses vendrá la traición, es axioma.

Una vez creí que podía cambiarlo todo, esa cultura mexicana por hundirnos hasta lo más profundo y que sorpresa me llevé al intentarlo. Una vez creí, que si realizaba mis sueños e incluía a todas las personas cercanas a mi para poder trascender y ascender en ésta difícil pirámide de la vida pero venga esa sorpresa, nadie creyó en mi; ni en mis sueños, ni en mis proyectos, ni en mis promesas. Supuse entonces que si avanzaba por mi cuenta en mis sueños poco a poco se me iban a unir las personas e iba a lograr romper con esa cultura mexicana que nos lleva al hundimiento constante, nuevamente fui un tonto. No fue así, nuevamente nadie creyó en mi, nuevamente nadie me siguió, nuevamente nadie me tomó en cuenta, nadie creyó en mis sueños, nadie creyó en mis proyectos, nadie creyó en mis promesas... nuevamente. Una vez que triunfas en algo, en eso en lo que te has aferrado tan intensamente en lograr, en aquello en lo que has trabajado día con día, noche tras noche, desvelándote, estudiando, analizando, proponiendo soluciones, de lo primero que te das cuenta es como las personas te van abandonando poco a poco y después van tratando de hundirte junto a ellos lo más rápido posible a esa oscura profundidad de ese bote de mediocridad lleno de cangrejos.

Una vez creí que si llegaba a la cima de ese bote y le daba la mano a mis compañeros para sacarlos de ahí, iba a romper con esa cultura del hundimiento. No fue así. Me tomaron de la mano, sí, pero solo para intentar hundirme con ellos en la oscura profundidad de ese bote de mediocridad, ¿Y qué haces? ¿Te hundes con ellos y vives en esa misma miseria o les sueltas la mano y sales a que te reciban en un mundo nuevo donde hay más personas como tú queriendo hacer algo mejor para todos los demás?

¿Qué haces?

Fui un cangrejo en la oscuridad. Ahora soy el cangrejo que salió de ese bote y vio la luz, y ahora estoy enfrentando un mundo nuevo.