Esperar se vuelve desesperante (quizá porque ya no quieres aguardar más a que sucedan las cosas o tal vez porque te quita toda esperanza de que se vuelvan realidad), y lo único atractivo es dormir porque así avanza más rápido el tiempo. Podríamos dormir 15 horas y sentir que solo fueron 10 minutos, sería como viajar en el tiempo.
A veces dan ganas de que te congelen para despertar en otro siglo, en otra cultura y comenzar de nuevo (como en Vanilla Sky pero sin todo el melodrama a priori pero con Penelope Cruz) pero el problema es que eso aun no es posible y solo queda dormir, y "viajar en el tiempo" en pequeños lapsos hasta llegar al punto en el espacio que deseamos.
Ojalá que la esperanza no nos mate primero que el tiempo.
viernes, 18 de octubre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
Apegos.
Sucedió
una vez que perdí a un ser querido muy cercano, de esas personas que crees que
son inmortales y que siempre estarán allí para ayudarte en todo lo que sea
necesario. Uno en la mente los tiene así, permanentes, inmutables, un apoyo que
siempre estará allí y sin embargo es uno de los imposibles más grandes que hay,
la inmortalidad (al menos la física, la del cuerpo).
Y
se fue. Nos dejo y a la vez nos dejo lo mejor de él, su esfuerzo, su lucha de
años por que tuviésemos lo mejor. Así se fue.
Cuando
partes dejas todo, tus pertenencias, tus recuerdos, tus aromas, tu voz, tus
lamentos, las tristezas y toda aquella suma de sentimientos y objetos. Resulto
una vez que uno de esos objetos lo incendiaron frente a mí, ahí sentí que se
iba todo lo que me había dejado y tontamente así lo creí durante mucho tiempo
hasta que me di cuenta que aun vivía en mi memoria y en mi pequeño corazón.
Siempre
he creído que el apego es una de las cosas más extrañas que pueda haber, es
como traer una cadena con una bola de acero en nuestro pie y amarla por lo que
representa y no por lo que es, algo que nos tiene esclavizados. Hace poco me
robaron algo que pertenecía a esa persona, que me trae recuerdos no solo de él
sino míos también, seria absurdo decir que no me afecta; no solo me afecta, me
pesa, me carcome y me vacía.
Quizá
apenas lo he asimilado, y es necesario entonces decirle adiós.
Adiós
Trans Am de mi papá, donde quiera que estés y aun que sean solo un objeto que
no comprende palabras, ni sentimientos ni nada parecido creo que vale la pena
dedicarte unas pocas letras en virtud de todas aquellas aventuras que vivimos
juntos. Desde persecuciones, las idas a nuestro lugar favorito (ahora como voy
a ir a mirar las estrellas a ese lugar), los regresos a casa por lugares
desconocidos, hasta aquella vez de la aventura electoral (esa noche en que
fuimos al IFE para la diputación federal). Incluso recordaré con mucho cariño aquella
noche en la que casi morimos juntos (ya casi un año de eso).
Adiós.
viernes, 12 de julio de 2013
El Cosmonauta del Microcosmo.
Viernes, 12 de Julio de 2013. 12:02 horas.
"El absurdo de mí soy yo." Sigo sin recordar como llegue a esa conclusión, como si hubiera sido otro el que dejo esa idea plantada en la cabeza (así como en la película de Inception). Cuando uno quiere recordar algo recién olvidado se tiene la costumbre de regresar por el camino por donde se llegó para intentar recuperar ese recuerdo.
Vuelvo a encontrarme con Camus y es como si nunca lo hubiese conocido, recuerdo poco o nada de lo que dice. Recorrer el interior sin encontrar ese algo que esta perdido y preguntarse en el interior de ese interior, ¿Por qué quiero de vuelta ese recuerdo? Quizá es un yo que se extravió en la inmensidad de un microcosmo, que me pide vaya por él, que le rescate del naufragio.
A veces creo que debería de dejar de descifrarme, volverme a encriptar todo y dejar en paz cada una de esas piezas de rompecabezas que he unido.
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